76 AÑOS
Tal vez, setenta y seis años
sean los años del remanso
donde la dura meseta
se vuelve llanura en plenitud.
O, tal vez, los setenta y seis años
sean los grandes coletazos
del caimán herido, mostrando
la grandeza de todo final.
O, tal vez, los setenta y seis años
sean el comienzo de una nueva vida,
nuevos poemas, anunciando
el comienzo de los nuevos amores.
O, tal vez, los setenta y seis años
sean el comienzo de la quietud,
del silencio y la espera,
de la estúpida muerte.
Y, bien, aquí puedo dejaros
con el hálito fuerte
de una muerte segura para todos.
Mas si alguien se atreviera a preguntar
cómo pienso llegar a los cien años,
con prontitud contestaría:
“Semana a semana
cantando Flamenco, Tango y Poesía,
no tengan dudas, llegaré a los cien años”.
19 de Septiembre, 2016
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