| PEQUEÑA HISTORIA
Yo soy
el hombre
que conmueve muchachas
en las mañanas empapadas;
el viento conocido
que desata la vida
de las esposas altas,
deshonestas,
de las hijas adúlteras
de casas como el mar;
la lluvia
que late en el vino
de mis hombres extraños de silencio
de caras como manos.
Soy
el que se queda solo
luego
y humanamente pide compartir
una risa
una copa
un hueco de saliva |